octubre 16, 2019

“Cero Basura: del discurso a la acción”

Cada vez más industrias eligen avanzar y ser Cero Basura. Para lograrlo, es necesario tomar una postura proactiva sobre sus residuos y evitar así enviarlos a un relleno sanitario.
El cambio que implica transformarse en una empresa Cero Basura requiere modificar la cadena operativa para dejar de botar materiales en el relleno sanitario y darle una nueva vida a los residuos; es decir, revalorizarlos.

Una de las empresas que, con consciencia ambiental y visión de futuro, tomó este camino fue Coca-Cola Andina, que en 2019 logró el objetivo Zero Waste de cinco de sus centros de distribución.

«Lo importante es pasar del discurso a la acción», sentencia Juan Pablo Marín, gerente comercial de EcoLógica, una empresa que se encarga de que la menor cantidad de residuos vaya a relleno sanitario. Para lograrlo, mueven hasta 13 mil toneladas de residuos al mes, cifra tres veces mayor a lo que genera mensualmente, por ejemplo, una comuna como Vitacura.

«La industria tiene una tasa de recuperación promedio del 30%, pero nosotros alcanzamos hasta el 80% de recuperación con las empresas que trabajamos, de las cuales 25 ya son Cero Basura, mientras otras van en camino a serlo», detalla.

Centrada en el waste management (gestión de residuos), EcoLógica lleva 20 años en el mercado, con tres plantas industriales y 45 camiones que operan en Santiago, Arica, Iquique, Valparaíso, Rancagua, San Fernando, Talca, Linares, Temuco y Valdivia, con los que prestan servicio a más de 180 clientes, entre ellos a todo el sistema Coca-Cola.

¿Qué se hace con los residuos?

Existen dos tipos de residuos: los post-consumo, que son los que genera la gente en su casa, y los industriales, que son más del 60% de los que producen las empresas del país. El trabajo de esta empresa consiste precisamente en recuperar esos materiales y acompañar el proceso desde que el residuo se genera hasta que llega al valorizado.

¿Cómo se recuperan? A través de las cuatro maneras que existen de hacerlo en el mundo: unos se reutilizan, como pallets y tambores; otros se reciclan, como cartones, botellas PET y vidrios; otros se comportan, como los residuos orgánicos del casino y el jardín; y los que no tienen mercado, se transforman en combustible alternativo.

Esto es posible gracias a un proceso de preparación del personal, ya que es importante que todos los actores de la cadena productiva sean parte de esto, cada uno de acuerdo con la relación que tengan con los residuos. Además, se entrega a las empresas un software para la trazabilidad on-line, que permite saber qué área al interior de la empresa genera qué tipo y volumen de residuos. Todo un sistema que, finalmente, entrega indicadores mensuales de gestión y revela si la tarea está bien hecha.

«La tendencia de no generar basura en las industrias viene creciendo muy fuerte, porque las empresas han tomado una postura proactiva más allá de lo que les exige la ley y están autoimponiéndose estándares internacionales, liderados por compañías grandes como Coca-Cola», finaliza Juan Pablo Marín.

Cero Basura: del discurso a la acción